Fundada en 1924 por Williams Morris en Birmingham, en el corazón de la zona industrial británica, la empresa se especializó en modelos deportivos como descapotables, roadsters y coupés, hasta que la evolución del mercado la puso en bancarrota, para luego ser comprada en 2007 por el consorcio chino SAIC.
Desde su cambio de pasaporte MG renació como una marca global con sede en Shanghai, y aunque intentó mantener en funcionamiento su histórica planta de Longbridge, desde 2016 todos los modelos de MG se producen en China. Pero eso está a punto de cambiar.

Tras una década, MG volverá a producir autos en Europa tras iniciar la construcción de una nueva fábrica en Galicia, en el norte de España. Con una inversión de alrededor de 200 millones de euros, la fábrica comenzará a operar en 2028 y será la punta de lanza de la estrategia "En Europa, para Europa", que busca consolidarse como la marca china número uno en el Viejo Continente y, de paso, sortear las barreras arancelarias impuestas por la Unión Europea.
Según informa MG, la nueva planta tendrá una capacidad para 120 000 vehículos al año y creará más de 2.000 puestos de trabajo en Europa. No sólo será solo una fábrica de ensamblaje, sino también un nuevo centro que reunirá investigación y desarrollo, producción, suministro de componentes y logística.

Hace unos meses, SAIC había indicado que estaba evaluando alternativas para reducir la dependencia de las importaciones y acortar la distancia entre las fábricas y los clientes. De esta manera, este nuevo centro de producción colaborará direcatamente con proveedores europeos y centros de investigación para desarrollar baterías, software y tecnologías.
Vale decir que MG Motor es el fabricante chino número uno en Europa, con más de un millón de unidades entregadas a la fecha. Hoy opera en 34 mercados europeos y cuenta con una red de más de 1.300 concesionarios.