Tras varias semanas de negociaciones, la Fórmula 1 confirmó las reglamentaciones de impulsores para las temporadas 2027 y 2028, en la que se comenzará a trabajar en el aumento de la potencia entregada por el motor de combustión,respecto del eléctrico.
Si bien se esperaba que el próximo año entre en vigor la regla que cambia la entrega de poder de 50-50 a 60-40, en beneficio del bloque naftero, esto pasará en 2028, ya que varios equipos como Ferrari y Honda, reclamaban tener más tiempo para las adecuaciones necesarias.

A falta de la aprobación del Consejo Mundial del Deporte Motor, que se reunirá el próximo 23 de junio, el plan aprobado por la F1 y las escuderías plantea incrementar 5% el flujo de combustible, con lo que la potencia del propulsor de combustión interna pasará de 536 Hp (400 Kw) a 563 Hp (420 Kw) para el año entrante, mientras que en 2028 llegará a 603 Hp (450 Kw), reduciendo así la potencia del motor eléctrico (a unos 400 Hp), sin perder la entrega total, que ronda los 1.000 caballos.
El modo Overtake, que da poder extra por unos segundos para sobrepasos se mantendrá en 350 Kw, al tiempo que el límite máximo de recuperación irá de los 250 Kw actuales a 375 Kw en 2027 y 400 Kw en 2028.

La Máxima Categoría también anunció que realizará modificaciones en el reglamento financiero de los motores, para darle capacidad de movimiento a los fabricantes de plantas de poder en el trabajo de estas modificaciones, sin exceder el límite de costos.
La F1 afirmó que todos estos cambios buscan seguir perfeccionando el reglamento actual de motores, que estará vigente, al menos, hasta 2030, y que atrajo a fabricantes como Ford, Audi y General Motors a unirse a la Categoría Reina a partir de este año.